• Separación con hijos en común

  • Desde la aprobación del divorcio en el país, las cifras de dichos actos han aumentado y más aún, en los últimos tiempos. Y es que, en realidad no son los padres la parte más afectada en un divorcio, sino que los niños son los más vulnerables. Lo que conocían como familia ya no existe más y una de las cosas más dolorosas para ellos es el hecho de que mamá y papá ya no estarán viviendo juntos, bajo el mismo techo.

    La ex pareja debe demostrar a sus hijos que lo que ha terminado ha sido la relación de pareja entre papá y mamá, no la relación familiar que existe entre todos. Por ello, es importante que la ex pareja siga conversando en buenos términos. Con el objetivo de buscar la mejor opción y alternativas para que los chicos se desarrollen correctamente.

    Hoy desde Abogados La Gavia te vamos a exponer las dos ramas que existen y que hay que tener en cuenta en una separación: la parte legal y la parte psicológica. Veamos más a profundidad cada una de ellas.

    Apartado legal

    Primeramente, es importante mencionar la diferencia existente entre divorcio y separación, ya que muchos lo suelen confundir. Una persona que esté separada no podrá contraer nuevo matrimonio ya que, ante los ojos de la Ley sigue en matrimonio con su ex pareja, en caso de reconciliación no deberán contraer nuevamente matrimonio. Lo contrario ocurre con el divorcio, donde la persona puede contraer matrimonio con quien se le antoje. A diferencia de la separación, si se reconcilian, deberán volver a celebrar un nuevo matrimonio.

    No es necesario justificar el divorcio o separación con una causa, la Ley establece como requisito para que se pueda llevar a cabo dicho acto que: hayan transcurrido al menos tres meses desde que se celebró el matrimonio, aunque dicho requisito no es necesario en casos extremos que se acredite riesgo de vida, integridad o libertad del cónyuge o los hijos.

    Lo primero que debe hacerse en este tipo de situaciones es acudir a un abogado. El divorcio puede darse por dos vías: de común acuerdo o contencioso. En el primer caso, se torna algo sencillo, rápido y económico ya que, las partes están de acuerdo con la situación y tienen resuelto todos los detalles concernientes a el divorcio como ser: pensiones, tenencia de hijos, régimen de visitas, uso de la propiedad familiar, etc.

    Desacuerdo entre las partes

    Si no existe un acuerdo entre ambas partes, deberán acudir a una visita ante el juez, ambas partes con sus procuradores y abogados. En este caso, es el juez quien resolverá esos desacuerdos. Si existen hijos menores entre esa pareja, también intervendrá el Ministerio Fiscal, que velará por los intereses y bienestar del menor, ya que es la parte más vulnerable ante esta situación. Dichos menores pueden ser oídos ante el juez sí disponen del suficiente juicio para hacerlo.

    En este punto, se debe tratar de antemano y solicitar al Juez, se tenga consideraciones especiales para regular determinadas circunstancias de importancia, que no pueden dejar que se brinde una sentencia de divorcio para luego ser tratado. Si no que, como su nombre lo indica, sean provisionales, y surjan efecto hasta el día en que se dictamine una sentencia del divorcio y las condiciones por parte del Juez.

    Lo que debes de saber en caso de desacuerdo

    ¿Qué consecuencias puede conllevar el abandonar la vivienda familiar antes de haber firmado el divorcio o separación?

    Bajo la perspectiva civil, los cónyuges tienen la obligación de vivir juntos. Es por ello que, si no se cumple con la obligación, la acción lógica es solicitar el divorcio o separación.

    Dejar la vivienda familiar, no conlleva ningún tipo de penalidad, siempre y cuando se cumpla con cada uno de los deberes correspondientes. Otra cosa totalmente diferente ante los ojos de la Ley es el abandono de familia, con el cual no se responsabiliza de los deberes correspondientes. Dicho acto está penado por Ley y puede conllevar de tres a seis meses en prisión o una multa de entre seis a doce meses.

    Lo recomendable es que, bajo ninguna circunstancia, salvo casos extremos, se abandone el hogar, ya que esto supondrá una situación de inferioridad de condiciones a la hora de realizar la división de términos del divorcio. Debido a que, al abandonar el hogar familiar se está dando entender que, de hecho, el hogar quedará hacia la otra persona, como también, se dejará de ejercer todo tipo de presión para que se lleve adelante con mayor eficiencia el divorcio. Es por ello que el hecho de abandono de hogar, entre muchas otras razones más, supone una situación desfavorable para quien se marche.

    La custodia

    En el caso de existir un común acuerdo entre las partes el Juez consentirá dicho acuerdo. Salvo casos excepcionales donde el mismo considere que el menor no estará en las mejores condiciones con esa parte o se verá expuesto a situaciones que puedan perjudicarlo o dañarlo de alguna manera. Ahora bien, en caso de desacuerdo, una vez que ambas partes hayan expresado su opinión al respecto y, con el Ministerio Fiscal como oyente. Éste será quien decida sobre la guardia y custodia de los hijos en común que tengan la ex pareja. Hoy día ocurre muchos casos en que ya no sólo se decide por una parte para la custodia de los niños, sino más bien se da la custodia compartida. A través de la cual se divide en partes iguales la custodia de los hijos en común. Regulando previamente, cada una de las condiciones de dicha situación.

    La pensión

    Una vez que se haya decretado la custodia se procederá a determinar la pensión. La misma puede ser de alimentos, la cual es de carácter obligatoria o compensatoria, que es de carácter opcional. La primera de estas es aquella destinada a cubrir todos los gastos indispensables del menor, alimentación, salud, habitación, vestimenta, educación, etc. Mientas sea menor de edad y aún después de ello, cuando esté terminando su formación. Respecto a ello los cónyuges deberán ponerse de acuerdo respecto a periodicidad, formas de pago y demás. En caso de que no se llegue a un acuerdo, será el juez quien haga mediación sobre el asunto.

    Ahora bien, sobre la compensatoria, el derecho a cobro se da cuando está a la vista un desequilibrio económico entre ambas partes (cónyuges). Dicho desequilibrio está regulado por parámetros medibles como la dedicación a la familia, la colaboración con las actividades llevada a cabo por la otra parte, etc. Lo que busca la pensión compensatoria es que la parte más afectada tenga un equilibrio económico en medida de lo que tendría de no darse la situación ahora presente.

    Apartado psicológico

    En Abogados La Gavia le apoyaremos también en materias psicológicas para poder sobrellevar este tramo de su vida, pero le aconsejamos que en cuestiones como esta busque más de un solo apoyo para sobrellevar el proceso. Cuando se produce una ruptura en el matrimonio, no significa que la familia también deba romperse, ni destruirse, ni mucho menor llegar a que esta desaparezca. Es por ello que se debe brindar contención a los niños, amor y un mayor cuidando en estas situaciones.

    Charlando con ellos de forma sencilla, de fácil entendimiento para el raciocinio de su edad, explicarle que mamá y papá no vivirán en la misma casa, que esto se debe al bien de ambos, pero esto no significa que sus sentimientos por ellos cambien.

    Responder a sus inquietudes y sobre todas las cosas hablarles con la verdad, no inventar mentiras que al pasar el tiempo podría ocasionar mayores daños e inseguridad a los niños.

    Lo bueno y lo malo de la custodia compartida

    Anteriormente a los 6 años, la elección de una tenencia compartida puede resultar compleja. Transcurriéndose la primera infancia, los niños suelen formar un lazo muy fuerte con su mamá, obviamente no en todos los casos. Esto no significa que no necesite a su papá, pero si podríamos deducir que alejarle de la madre por plazos relativamente largos podrían influenciar de manera contraproducente en el proceso emocional del niño.

    Pasados estos 6 años, se debería replantear el caso familiar para la elección del modelo de tenencia que resulte con mayor impacto positivo en la vida de los hijos. Siendo en estos momentos analizados los proyectos e intereses de ambas partes, el tiempo que disponen para brindarle atención a sus hijos y por, sobre todo, atendiendo siempre a las emociones de los niños, sus deseos y anhelos en la integración de experimentar una tenencia compartida cumpliendo dichos factores propios.

    De igual manera, la principal importancia radica en que se establezcan escenarios de tenencia, siempre en primera instancia, vigilando la felicidad de los pequeños, que es lo que más se busca desde Abogados La Gavia.

    Sin embargo, al decidir un modelo de tenencia compartida, es sumamente relevante que la relación entre los progenitores sea constante, que su canal de comunicación sea abierto y respetuoso el uno con el otro y busquen un mutuo acuerdo en metodologías de educación y crianza. En caso de no logren respetarse estos factores, no es muy considerable que surja una tenencia compartida ya que puede confundir y complicar a los niños envueltos en ese caso.

    Existen ciertos recordatorios que deben hacerse a menudo, intentando evadir con todo tipo de confusión:

    • El recordatorio principal es que su madre y padre le hagan sentir queridos en todo momento, demostrando estar con ellos en cualquiera fuera la situación, ya sea para cuidarlos, protegerlos y amarlos.
    • Comunicar el amor incondicional que tiene un padre hacia su hijo, y con mayor razón luego de la ruptura, haciéndoles entender que su cariño por ellos estará siempre presente sea cual sea la condición.
    • Recordarles muy a menudo lo increíble que son nuestros hijos, ya sea para su madre como su padre. Con ello podríamos prevenir el rechazo de sentimiento de culpa por el divorcio.

    ¿Qué pueden llegar a sentir los niños cuando se separan de sus padres?

    Al presentarse un divorcio entre los padres, los niños notan las perdidas: ya sea la desunión de la familia de como la solía conocer hasta el punto del divorcio, el daño de no vivir con ambos padres, la eliminación de rutinas y ciertas acciones que antes se daban con los dos padres…

    Estas mermas pueden llevar consigo ciertas costumbres emocionales: como el sentirse inseguro por las modificaciones en su vida, frustraciones por no lograr impedir lo que deseamos (evadir la separación), sentimiento de amenaza y ansiedad (pueden lograrse por el miedo de sus progenitores ya no los quieran).

    Al igual que en otros procesos de perdida, esta necesita de un duelo. Tras realizarse el divorcio de los padres, los niños realizan un periodo de duelo para asimilar todos estos nuevos cambios en su vida, dentro de este es importante acompañarlo, protegerlo y respetarlo ante la circunstancia que está pasando su hijo, por eso contamos con los mejores abogados matrimonialistas de toda la zona de Madrid para ayudaros en situaciones como estas.

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